
La mamografía es una exploración radiológica de la mama, que se emplea para detectar el cáncer de mama, en estadios iniciales.
Es importante tener en cuenta el protocolo de detección precoz del cáncer de mama. La detección precoz del cáncer de mama es la mejor forma de combatirlo y supone la realización de un protocolo de actuación médica.
Siguiendo las recomendaciones médicas actuales, la primera mamografía (base), se debe realizar entre los 30 y 35 años, haciéndose controles bianuales hasta los 50 años. Desde los 50 hasta los 70 años, el estudio mediante mamografía debe ser anual, si no existe ninguna otra indicación. A partir de los 70 años, se puede volver a un estudio bianual.

Procedimiento clínico